Nuestra intención fue organizar un Festival y un Congreso Internacionales por la Diversidad que sirviera de contrapeso a las negociaciones gubernamentales del Convenio de Río sobre la Diversidad Biológica (CBD) y su Protocolo sobre Bioseguridad en Bonn, Alemania, en mayo de 2008. Celebramos la biodiversidad, la diversidad cultural de la agricultura, la horticultura y la alimentación. Debatimos cómo los movimientos de agricultores, consumidores, productores de alimentos y sus comunidades pueden cooperar para enriquecer, compartir y defender nuestra diversidad.
La alimentación y la agricultura se encuentran en el corazón mismo de desafíos sin precedentes como el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad causados por la actividad humana. La aplicación de conceptos tecnocráticos en la agricultura –como la creciente mercantilización racionalizada de la biomasa para la comida global, el pienso, el combustible y las industrias del textil—son las fuerzas que aceleran estos problemas. Mientras se acaba el tiempo para detener la destrucción y la extinción irreversibles, los gobiernos más poderosos, las industrias globales y las instituciones científicas mantienen su peligrosa fe en megasoluciones centralizadas dominadas por la tecnología.
La esperanza, sin embargo, viene de abajo: Comunidades, gobiernos locales y regionales, movimientos de base y ONGs han empezado a marcar la diferencia en miles de lugares a través de gran variedad de actuaciones. Planet Diversity reunirá a representantes de los movimientos de base local y regional y de las instituciones que trabajan en la innovación alimentaria y agrícola y por la reconciliación con la diversidad cultural y biológica.Desde una perspectiva global, estos pasos pueden parecer pequeños y lentos. La conservación del conocimiento y la sabiduría tradicionales, la atención por los detalles, las complejidades y las interdependencias, y el respeto a la dignidad de las personas son virtudes esenciales para la supervivencia y la sostenibilidad a través de una paulatina adaptación y aprendizaje. Desafortunadamente, esto requiere una resistencia inflexible a la corrupción y a las tentaciones a corto plazo de la agricultura industrial, así como una ardua batalla con empresas, gobiernos, propietarios de tierras y sus asesores.
El movimiento global de resistencia contra los organismos genéticamente modificados en la agricultura y la alimentación ha sido uno de los movimientos sociales con más éxito en lo que respecta a la alimentación y la agricultura en los últimos años. “Libre de OGMs” se ha convertido desde hace un tiempo en un icono y un símbolo que va más allá del simple rechazo de una tecnología específica. Es un movimiento que abarca la resistencia al control vertical corporativo de la cadena alimenticia, contra las patentes sobre la vida y la destrucción de la vida rural, y una crítica general de la agricultura industrial. Combina lo progresista y lo conservador, lo rural y lo urbano, el pensamiento global y el regional. Es también un común denominador para la plétora de movimientos en defensa de la agricultura sostenible: la agricultura y la horticultura orgánicas y ecológicas; el mantenimiento y la defensa de la diversidad agrícola y hortícola; el libre intercambio de semillas y conocimiento; la preservación de las prácticas de la agricultura tradicional; el comercio justo; la “comida lenta” (en contraposición a la comida rápida); las redes agrícolas de mujeres; la crítica a la globalización; los nuevos experimentos en horticultura; y la comida sana.
1. El objetivo general de "Planet Diversity" fue fortalecer las mencionadas iniciativas, movimientos e instituciones, estimular su cooperación y la creación de redes a nivel internacional, y ofrecerles un foro para poder identificar sus metas y estrategias comunes. Especialmente, nos propusimos superar la visión que estos enfoques son esencialmente reactivos e incluso retrógrados. En realidad, estos movimientos abordan los desafíos medioambientales y sociales más fundamentales a los que nos enfrentamos y ofrecen una verdadera innovación tanto desde la perspectiva del consumidor como del productor; tienen el potencial de provocar un cambio real y constructivo. Sin embargo, parece que la mayoría de la población aún no entiende ni aprecia esta meta común, y muchos de los mismos actores carecen de la conciencia de pertenecer a un esfuerzo mayor, común y global. Planet Diversity contribuyó a la visibilización de tantas iniciativas diferentes bajo la bandera común de la diversidad y la soberanía alimentaria.
2. La organización de un evento de este tipo paralelamente a la 4a Reunión de las 141 partes del Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad tuvo como objetivo incidir ejerciendo presión en estas importantes negociaciones internacionales, que se centraron en los estándares mínimos de responsabilidad y reparación de daños causados por los organismos genéticamente modificados. Que las empresas que quieran imponer esta tecnología a los agricultores y los consumidores deban figurar como responsables de los riesgos que ésta implica es evidente. Sin embargo, en el estadio actual de las negociaciones, la presión pública fue muy necesaria para conseguir algún progreso. Además, quisimos enviar un mensaje claro a los representantes de los gobiernos de todo el mundo: que no hay mercado para los OGMs, y que la mayoría de ciudadanos (no sólo en Europa) continuarán resistiéndose a ellos.
3. Al celebrar este Congreso al inicio de la Convención de Río pretendimos también influir en la percepción de los medios de comunicación nacionales e internacionales, y establecer la agenda pública. La biodiversidad no es simplemente una cuestión de protección de la naturaleza y de la vida salvaje, o de la conservación de un recurso para que sea usado (y patentado) con propósitos industriales y científicos en el futuro. La biodiversidad, ya sea natural o cultivada, es de hecho un bien común global y una cuestión de diversidad cultural y de dignidad, de justicia global y de autodeterminación. Las diversas percepciones y tradiciones en relación con la biodiversidad, esta riqueza de experiencias y conocimiento, están en peligro de extinción, de igual forma que la diversidad de organismos también está siendo amenazada por una estrategia uniformizadora, industrial y tecnocrática. Como se puso de manifiesto en la ciudad de Curitiba, anfitriona de la pasada CDB: "La diversidad está en las personas".